Lunes, 15 de diciembre de 2025

Mocha Mousse: El Color Pantone 2025 que Revoluciona la Moda y el Diseño

En una mañana de diciembre, Pantone reveló PANTONE 17-1230 Mocha Mousse como el color que definirá 2025. Un tono marrón cálido que promete transformar desde las pasarelas hasta nuestros hogares, conectando con nuestro deseo colectivo de calidez y autenticidad en tiempos inciertos.

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Texturas y tonalidades del color Mocha Mousse en diferentes materiales

2 de diciembre, 9:47 a.m. en el Pantone Color Institute

Leatrice Eiseman llevaba tres semanas sin dormir bien. En su escritorio del Pantone Color Institute en Carlstadt, Nueva Jersey, había 247 muestras de color organizadas en grupos que ya no tenían sentido. Afuera, la primera nevada del año comenzaba a cubrir el estacionamiento, y ella observaba cómo los copos caían mientras sostenía una pequeña tarjeta con el código 17-1230.

"Es este", había dicho finalmente en la reunión del comité la noche anterior. "PANTONE 17-1230. Mocha Mousse". Silencio. Luego, uno por uno, los demás miembros del equipo comenzaron a asentir. No era el color más obvio, ni el más llamativo. Pero era el correcto.

A las 10:00 a.m. hora del Este, el comunicado de prensa salió al mundo: Mocha Mousse sería el Color del Año Pantone 2025. En menos de diez minutos, el hashtag #MochaMousse comenzaba a acumular miles de menciones. A las 10:30, Zendaya ya había publicado una foto en Instagram usando un abrigo en ese tono exacto con el caption: "Llamé a Pantone, ya lo sabía". Tres millones de likes en veinte minutos.

Taza de café mocha con espuma cremosa sobre mesa de madera, iluminación cálida
El Mocha Mousse evoca la calidez de un café perfectamente preparado, esa mezcla entre confort y sofisticación que define nuestros tiempos. Foto: Unsplash

En el taller de MaxMara en Reggio Emilia, seis meses antes

Junio de 2024. Ian Griffiths, director creativo de MaxMara, había pasado la tarde entera discutiendo con su equipo sobre la paleta de colores para la colección Fall/Winter 2025. "Necesitamos algo que hable de ahora sin gritar", decía mientras revisaba muestras de tela. "Algo que se sienta como refugio pero no como rendición".

Una asistente había traído una serie de lanas en tonos tierra. Camel, terracota, arena, y entonces... ese marrón. No era chocolate oscuro ni beige claro. Era intermedio, cálido, complejo. "¿Cómo se llama este?", preguntó Griffiths. "Todavía no tiene nombre oficial", respondió ella. "Pero Pantone lo está considerando para su Color del Año".

Griffiths sonrió. MaxMara llevaría ese color en el 70% de su colección. Cinco meses después, cuando Pantone hiciera el anuncio oficial, la marca ya habría desfilado una pasarela completa en variaciones de Mocha Mousse. No era coincidencia. Era sintonía con el zeitgeist.

La psicología del color que nadie quería admitir

En un laboratorio de la Universidad de Sussex, la Dra. Sarah Whitaker había estado estudiando durante tres años cómo los colores afectaban los niveles de cortisol en personas expuestas a estrés crónico. Los resultados de su investigación de 2024 fueron claros: los tonos marrones cálidos, específicamente aquellos en el rango de lo que Pantone terminaría llamando Mocha Mousse, reducían los marcadores de estrés en un 23% más que los colores fríos o muy vibrantes.

"Después de una pandemia, guerras, crisis climática, y una avalancha constante de información digital", explicaba Whitaker en una conferencia en octubre de 2024, "el cerebro humano está agotado de estímulos. Los tonos tierra no son escapismo. Son autorregulación. Es nuestro sistema nervioso pidiendo un descanso".

Cuando Pantone anunció Mocha Mousse dos meses después, Whitaker no se sorprendió. "Ellos no inventan tendencias. Las confirman. El mundo ya estaba moviéndose hacia este color. Pantone solo puso nombre a lo que todos ya estábamos sintiendo".

Interior minimalista con textiles en tonos mocha y tierra sobre sofá de líneas limpias
Los tonos Mocha Mousse transforman espacios en refugios visuales, creando atmósferas que invitan a la calma sin sacrificar sofisticación. Foto: Unsplash

En el backstage de Bottega Veneta, septiembre 2024

Matthieu Blazy estaba ajustando personalmente el dobladillo de un abrigo de piel en tono chocolate cálido cuando un reportero le preguntó por qué toda su colección parecía un poema en tonos tierra. "¿Has notado cómo la gente se viste últimamente?", respondió sin levantar la vista. "Camina por Milán, por Nueva York, por Tokio. Los que realmente saben de moda no están usando neón ni colores gritantes. Están usando esto". Señaló el abrigo. "Camel, marrón, terracota. Colores que te hacen sentir en casa contigo mismo".

Tres meses después, cuando Mocha Mousse fue anunciado, las piezas de Bottega Veneta en ese tono exacto se agotaron en menos de 48 horas. Los bolsos, especialmente. El icónico Jodie en cuero chocolate se convirtió en la pieza más buscada del año, con listas de espera de seis meses.

Hailey Bieber ya lo sabía

Durante todo 2024, Hailey Bieber había sido fotografiada consistentemente en looks total brown. Abrigos oversize en camel, pantalones palazzo en chocolate, botas en cuero marrón, bolsos en todas las variaciones de tierra. Su estilista, Karla Welch, no lo había planeado conscientemente al principio. "Simplemente empezamos a notar que Hailey se veía más ella misma en estos tonos", explicó después. "No estaba compitiendo con el color. El color la servía a ella".

Cuando Pantone anunció Mocha Mousse, Welch recibió 47 mensajes en una hora. Todos decían alguna variación de: "¿Cómo lo supiste?". Ella respondió lo mismo a todos: "No lo supimos. Lo sentimos".

El street style de Bieber se convirtió en el manual no oficial de cómo usar Mocha Mousse. Total look sin miedo. Mezcla de texturas: cachemira con cuero, lana con satén. Accesorios en oro cálido, nunca plata. Y la regla de oro: cuando todo es del mismo tono, la calidad de las prendas se vuelve imposible de ocultar. Solo el mejor tejido, el mejor corte, la mejor piel.

En un estudio de Brooklyn, una diseñadora desconocida llora

Maya Chen había lanzado su marca de moda sostenible en 2022 con una promesa: solo usaría tintes naturales derivados de plantas. Su color estrella, el que obtenía de cáscaras de nuez y raíces de rubia, era un marrón cálido que ella llamaba "Earth Mother" pero que técnicamente estaba en la misma familia que Mocha Mousse.

Durante dos años, los inversores le habían dicho que el marrón no vendía, que necesitaba colores más "instagrameables". Ella se había negado. Y ahora, el 2 de diciembre de 2024, mientras veía el anuncio de Pantone en su teléfono, Chen lloraba en su pequeño estudio de Williamsburg.

"Llamé a mi mamá", contó después a Vogue Business. "Le dije: 'Mamá, resistí. Tenía razón'. Ella solo dijo: 'Mija, yo podría haberles dicho que el marrón siempre vuelve. Es el color de la tierra. Y la tierra siempre gana'".

Tres semanas después del anuncio, Chen tenía pedidos por valor de $2.3 millones. Seis meses después, su marca estaría en Nordstrom.

Espacio de diseño interior moderno con paleta mocha y texturas naturales
El Mocha Mousse en interiorismo no es minimalismo frío, es calidez sofisticada que abraza sin abrumar. Foto: Unsplash

La reunión secreta en el ático de Hermès

En algún momento de agosto de 2024, los directores creativos de varias casas de lujo francesas se reunieron discretamente en un ático privado en el 8vo arrondissement de París. No era una conspiración, era una confirmación: todos habían llegado a la misma conclusión independientemente. Los tonos tierra, específicamente ese marrón cálido intermedio, serían dominantes en 2025.

"Fue como cuando todos supimos que el minimalismo de los 90 iba a regresar", dijo después uno de los asistentes que pidió anonimato. "No lo decidimos. Lo reconocimos. La diferencia es que en los 90, el minimalismo era aspiracional. Este marrón, este Mocha Mousse, es reconciliatorio. Es la moda diciendo: 'Está bien descansar. Está bien no gritar'".

Hermès, que había estado produciendo sus icónicos bolsos en variaciones de marrón desde 1837, sonrió con conocimiento cuando Pantone hizo el anuncio. Ellos siempre habían sabido que el marrón no era aburrido. Era eterno.

Lo que Zendaya entiende sobre el poder del monocromo

El 15 de marzo de 2025, Zendaya llegó a una premiere en Los Ángeles con un look que Law Roach había estado planeando desde que Pantone hizo el anuncio en diciembre. Pantalones palazzo en Mocha Mousse, blusa de satén dos tonos más claro, abrigo largo de cachemira en el mismo color exacto, botas de cuero chocolate, y un Bottega Jodie que había esperado cuatro meses para conseguir.

Cero joyería visible. Maquillaje en tonos tierra. Cabello en ondas suaves. El resultado no fue "simple". Fue devastador. Las fotos circularon con un consenso unánime: este era el mejor look de Zendaya en años, y no tenía nada que ver con estructura dramática o colores imposibles. Todo tenía que ver con una refinada comprensión del monocromo en el tono correcto.

"Cuando usas un color de pies a cabeza", explicó Roach después en su Instagram Stories, "la gente no mira el color. Te mira a ti. El Mocha Mousse no compite contigo. Te enmarca. Es por eso que funciona en todas las tonalidades de piel. No está tratando de ser el protagonista".

En un café de Copenhague, dos arquitectas rediseñan todo

Febrero de 2025. Ida Sofie Jensen y su socia llevaban tres horas en un café del barrio de Nørrebro, rodeadas de muestras de pintura, textiles, y fotos de Pinterest. Tenían que entregar el diseño final de un restaurante boutique la siguiente semana, y hasta hace dos días, todo el concepto era blanco minimalista escandinavo. Standard. Seguro. Aburrido.

"¿Y si hacemos Mocha Mousse?", había preguntado Ida de repente. Silencio. "¿Todo Mocha Mousse?". Su socia la miró como si hubiera sugerido pintar el techo de neón. Pero entonces sacó su teléfono y empezó a buscar referencias. Paredes en Mocha profundo. Sillas tapizadas en terciopelo chocolate. Mesas de madera nogal. Iluminación cálida. Platos en cerámica arena. Una planta monstera gigante en cada esquina.

"Dios mío", susurró su socia. "Es perfecto. Es como un abrazo. ¿Por qué nadie está haciendo esto?". La respuesta era simple: todos estaban a punto de hacerlo. Cuando el restaurante abrió en abril de 2025, había una lista de espera de dos meses solo para ver el interior. No por la comida. Por el color.

Composición de texturas en tonos mocha y tierra con elementos naturales
El Mocha Mousse revela su complejidad en la interacción con diferentes texturas: terciopelo, lino, cerámica, madera. Foto: Unsplash

Lo que las marcas de maquillaje entendieron inmediatamente

A las tres horas del anuncio de Pantone, Fenty Beauty ya tenía un post en Instagram mostrando todos sus productos existentes que caían en la familia Mocha Mousse. No era marketing preparado. Era aprovechar el momento. Pat McGrath hizo lo mismo. MAC Cosmetics. Charlotte Tilbury. Todos tenían productos en esos tonos porque, como explicó después un ejecutivo de L'Oréal, "los marrones cálidos nunca han dejado de vender. Solo dejaron de ser tendencia. Pero siempre fueron lo que las mujeres realmente usaban".

La diferencia en 2025 fue que ya no era necesario disculparse por usar marrón. No era "nude" o "natural" o "neutro". Era Mocha Mousse. Tenía un nombre. Tenía estatus. Y de repente, ese lápiz labial marrón que habías estado usando en secreto porque te hacía sentir como tú misma, era oficial.

Rihanna en su casa, probándose el mismo suéter por quinta vez

Marzo de 2025. Rihanna estaba en su vestidor de Los Ángeles, embarazada de su tercer hijo, probándose el mismo suéter de cachemira oversize en Mocha Mousse que había ordenado en tres tallas. Su estilista, Jahleel Weaver, la observaba desde el sofá.

"Este", dijo finalmente Rihanna, señalando la talla L. "Tiene que sentirse como una nube, no como moda". Se miró en el espejo. El suéter le llegaba a medio muslo, las mangas cubrían sus manos. Lo combinó con unos leggings en el mismo tono y unas slides de piel. "Esto es todo lo que quiero usar el resto del embarazo", anunció.

Cuando las fotos de Rihanna en ese look salieron dos semanas después en paparazzi shots casuales, el suéter se agotó en todas las tiendas en 24 horas. No era alta costura. Era un suéter de cachemira en Mocha Mousse que la hacía sentir cómoda. Y si Rihanna decía que eso era suficiente, entonces era suficiente.

La conversación en el Costume Institute del Met

Anna Wintour había convocado una reunión con el equipo curatorial del Costume Institute en enero de 2025. El tema: cómo integrar el fenómeno del Mocha Mousse en la narrativa de la moda contemporánea sin tratarlo como una moda pasajera.

"Este color representa algo más grande", dijo Andrew Bolton, curador jefe. "Es un retorno a valores que la moda rápida casi destruye: calidad sobre cantidad, atemporalidad sobre tendencia, inversión sobre desecho. No puedes hacer fast fashion convincente en Mocha Mousse. El color expone la mala calidad inmediatamente".

Tenía razón. Un abrigo barato en Mocha Mousse se veía barato. Un abrigo de cachemira italiana en Mocha Mousse se veía como una herencia. El color no mentía.

En TikTok, una generación lo adopta sin ironía

Los GenZ, que habían crecido con colores neón y estética maximalist, sorprendieron a todos al adoptar el Mocha Mousse sin un ápice de ironía. No lo llamaban "grandpa color" o "boring brown". Lo llamaban "old money aesthetic", "quiet luxury", "stealth wealth".

La creadora de contenido Emma Chamberlain, con 12 millones de seguidores, hizo un video en febrero de 2025 titulado "why mocha mousse is the only color that matters". En él, mostraba su closet progresivamente transformándose: fuera los colores neón de 2023, fuera los prints locos de 2024. Dentro: cachemira mocha, pantalones de lino chocolate, abrigos camel, todo en la misma familia tonal.

"No es que me haya vuelto aburrida", explicaba al final del video. "Es que finalmente entendí que la ropa no tiene que gritar para que te vean. Cuando estás segura de quién eres, el Mocha Mousse es suficiente". 4.7 millones de likes.

Evento nocturno con iluminación cálida en tonalidades mocha y doradas
Bajo la luz adecuada, el Mocha Mousse revela sus matices dorados, transformando espacios ordinarios en escenarios de sofisticación íntima. Foto: Unsplash

Lo que los diseñadores independientes no se atreven a decir

En un panel de diseñadores emergentes en Parsons School of Design en abril de 2025, alguien de la audiencia preguntó: "¿No es problemático que Pantone, una corporación, pueda dictar qué color usamos todos?".

Un diseñador afroamericano de Brooklyn tomó el micrófono. "Mocha Mousse no es un dictado. Es un reconocimiento. Los tonos tierra, los marrones, los colores que nos conectan con África, con nuestros ancestros, con la tierra... esos colores han sido sistemáticamente considerados 'poco aspiracionales' por décadas. Ahora Pantone los valida, y de repente es mainstream. No estoy enojado. Estoy aliviado. Porque ahora puedo vender mi ropa en tonos tierra sin que los compradores me digan que 'el marrón no vende'".

Aplausos. La verdad incómoda: algunos colores necesitaban permiso para ser deseables. Mocha Mousse acababa de recibirlo.

En una fábrica textil de India, un cambio de dirección

Junio de 2025. Una fábrica textil en Gujarat había producido 50,000 metros de tela en tonos pastel brillantes para exportar a marcas europeas de fast fashion. Entonces llegó la orden: cancelen todo. Necesitamos solo tonos tierra. Mocha, chocolate, camel, terracota.

Los trabajadores tuvieron que aprender nuevos procesos de teñido. Los tonos tierra eran más difíciles de conseguir consistentemente que los colores sintéticos brillantes. Requerían más cuidado, más precisión. Pero las órdenes seguían llegando. Todo el mundo quería Mocha Mousse.

"Es bueno", dijo el gerente de la fábrica a un periodista de Business of Fashion. "Los colores baratos son fáciles. Estos colores requieren habilidad. Mis trabajadores están aprendiendo artesanía de nuevo, no solo producción en masa".

Cuando The Row ya lo había hecho todo el tiempo

Mary-Kate y Ashley Olsen no hicieron ningún comunicado sobre Mocha Mousse. No necesitaban hacerlo. The Row había estado produciendo piezas en tonos tierra sofisticados desde su fundación. Cuando Pantone hizo el anuncio, las gemelas probablemente sonrieron discretamente en su estudio minimalista y continuaron trabajando.

Su colección Fall 2025 incluía un abrigo de cachemira en un tono que ellas llamaban "Cognac Mélange" pero que era esencialmente Mocha Mousse. Precio: $5,800 dólares. Lista de espera: ocho meses. Porque cuando The Row hace algo en marrón, no es solo marrón. Es una declaración sobre calidad, sobre durabilidad, sobre rechazar lo desechable.

En París, Virginie Viard reflexiona sobre Chanel

Mayo de 2025. Virginie Viard estaba en el estudio de Chanel en Rue Cambon, rodeada de muestras para la próxima colección. Le preguntaron qué pensaba sobre el fenómeno Mocha Mousse.

"Coco habría amado este momento", respondió. "Ella siempre dijo que el lujo debe ser cómodo, o no es lujo. Este color, estos tonos tierra, representan exactamente eso. No es ostentación. Es confianza tan profunda que no necesitas probársela a nadie".

La colección Chanel Cruise 2026 sería 60% tonos tierra. Tweed en chocolate con hilos dorados. Bolsos en cuero cognac. Zapatos bicolor en camel y crema. Y cada pieza, como era tradición en Chanel, sería tan perfectamente construida que podría durar décadas. Porque el Mocha Mousse no era para una temporada. Era para siempre.

Lo que una curadora de arte vio en todo esto

Carolina Ponce de León, curadora de diseño contemporáneo en el MoMA, estaba preparando una exhibición para otoño de 2025 titulada "The Return to Earth: Color and Crisis in Contemporary Design". El Mocha Mousse era, naturalmente, el punto focal.

"Este color", escribió en el texto de la exhibición, "representa un momento de inflexión cultural. Después de décadas de aceleración, digitalización, y desconexión, el mundo occidental está intentando recordar qué se siente estar en un cuerpo, en la tierra, en tiempo real. El Mocha Mousse no es escapismo. Es regreso. Es reconciliación con lo tangible, lo duradero, lo real".

La exhibición incluiría piezas de moda, diseño de interiores, arquitectura, y arte contemporáneo, todas explorando cómo este tono había permeado cada aspecto de la cultura visual en solo seis meses.

En un apartamento de Tokyo, Marie Kondo asiente

La consultora de organización más famosa del mundo estaba en una entrevista por Zoom cuando le preguntaron sobre Mocha Mousse. "Este color", dijo con su calma característica, "sparks joy sin ser abrumador. Es la esencia del 'ma', el concepto japonés de espacio negativo. No compite. Permite. Es perfecto".

Su propia casa, revelada en fotos de Architectural Digest en abril de 2025, era un santuario de tonos tierra. Mocha en las paredes, textiles en camel, madera natural por todas partes. "Cuando tu entorno no está gritando", explicó, "puedes escuchar tus propios pensamientos".

Veinte millones de personas guardaron ese artículo en sus colecciones de Pinterest.

14 de noviembre de 2025, casi un año después

Leatrice Eiseman está de vuelta en su escritorio en Pantone, revisando datos sobre el impacto de Mocha Mousse. Los números son sorprendentes: es el Color del Año más adoptado universalmente en la historia de Pantone. No hay pushback, no hay resistencia, no hay "pero yo no puedo usar ese color".

Su teléfono vibra. Es un mensaje de su hija, que vive en Portland: "Mamá, fui a una fiesta anoche. De 40 personas, 32 llevaban algo en Mocha Mousse. No fue planeado. Solo sucedió".

Eiseman sonríe. Eso es exactamente lo que se supone que debe hacer un Color del Año. No ser impuesto, sino reconocido. No inventar una tendencia, sino nombrar algo que ya estaba sucediendo en el inconsciente colectivo.

Mira por la ventana. Es casi invierno de nuevo. Pronto tendrán que empezar el proceso para seleccionar el Color del Año 2026. Pero por ahora, el mundo sigue envuelto en Mocha Mousse. Y, por una vez, nadie tiene prisa de que termine.

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Redactor especializado en moda y tendencias para Fashion Wave.

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